España debe protegerse de Marruecos

El chantaje al que la Monarquía alauita sometió a la España catatónica en la fase terminal de la esquizofrenia franquista coincidió con el inicio de la Monarquía Constitucional española. Aquella España indefensa tuvo que ceder al gran chantaje de la Marcha Verde y abandonar el Sahara Occidental. La Monarquía Constitucional que nació al rebufo de aquella extorsión se ha habituado a ceder y el éxito ha enviciado a Marruecos en la extorsión impune a España.

Marruecos siempre ha reclamado su papel de potencia en el norte de Africa. Ese sueño sería imposible sin las riquezas naturales del Sahara Occidental. Por ello, ésta siempre ha sido el primer punto en su agenda. Para ello, el apoyo del gobierno español es vital, sobre todo desde 2002, año en que la Asesoría Jurídica de Naciones Unidas, por petición del Consejo de Seguridad, dictaminó que Marruecos no era una potencia administradora del territorio del Sáhara Occidental, que los Acuerdos de Madrid de 1975 no habían transferido ninguna soberanía a sus firmantes y, finalmente, que la condición de territorio no autónomo del Sáhara Occidental no se había visto afectada por esos Acuerdos. Se añade a esto que España, que ya no disimulaba su apoyo a la autodeterminación en el Sáhara, entraba, en Enero de 2003, en el Consejo de Seguridad como miembro no permanente.
Desde finales de los años 1990, las relaciones fueron de tensión en crisis:
-Septiembre de 1994. Aprobación de los proyectos de autonomía de los presidios y ofensiva diplomática marroquí subsiguiente. Marruecos amenaza por primera vez con interrumpir las relaciones pesqueras con la UE. Solicita en la Asamblea General de la ONU la «devolución» de Ceuta y Melilla a su reino.
-Abril de 1995. Marruecos rompe el acuerdo de pesca con la UE un año antes del plazo acordado y provoca un grave problema social en España.
-Noviembre de 1995. Se logra la renovación del acuerdo pesquero hasta 1999, pero Marruecos advierte de que éste será el último.
-Noviembre de 1999. Fin del acuerdo pesquero y negociaciones frustradas para su renovación a lo largo de más de un año.
-Abril de 2001. La UE desestima la última oferta de Marruecos sobre pesca. Este fracaso genera la peor crisis hispano-marroquí de los últimos años.
-Mayo de 2001. El Gobierno pide a la UE sanciones contra Rabat.
-Septiembre de 2001. Intercambio de acusaciones entre el ministerio de Exteriores español y el rey marroquí sobre la responsabilidad de la inmigración ilegal y el tráfico de drogas en el Estrecho.
-Octubre de 2001. Referéndum en 200 municipios andaluces por la independencia del Sáhara Occidental. Sin previo aviso, el ministro marroquí de Exteriores llama a consultas a su embajador en Madrid por tiempo indefinido. Marruecos cancela unilateralmente la cumbre de alto nivel que tenía prevista con España.
-Junio de 2002. Las autoridades marroquíes expulsan una delegación española de El Aaiún.
-Julio de 2002. El día 11, Marruecos ordena la invasión del islote Perejil, a menos de 10 kilómetros de Ceuta, por un pequeño contingente de 10 hombres y España llama a consultas a su embajador. Diez días después, y tras la mediación del secretario de Estado, Colin Powell, el Ejército retoma el control de la roca. El Ejército y la Armada refuerzan la vigilancia en las islas Chafarinas y otras zonas cercanas a Marruecos.
-Enero de 2003. España y Marruecos zanjan 15 meses de crisis diplomática con el regreso de sus embajadores.
Y ya para llenar el vaso de los temores marroquies, el gobierno de Aznar dejó de priviliegiar a Marruecos en las relaciones bilaterales y se acercó a Argelia, enemigo aférrimo del reino alauita, con la que acababa de firmar, en octubre de 2002, el Acuerdo de Amistad, Cooperación y Buena Vecindad, que restaba protagonismo en el Magreb a Marruecos. La prioridad concedida a las relaciones con Argelia – un país clave para garantizar el abastecimiento energético español se acompañó del lanzamiento de grandes proyectos de infraestructura como la construcción de un segundo gaseoducto que, a diferencia del gaseoducto Magreb Europa, unirá los yacimientos argelinos con la red española de gas natural sin pasar por Marruecos. Se pactan concesiones a petroleras españolas, a constructoras, intercambio de deuda por inversión, créditos a Argelia, etc. Este Acuerdo cristaliza en noviembre de 2003 cuando se celebra la Primera Cumbre de Alto Nivel entre España y Argelia.
Mohamed VI y su corte retuvieron las lecciones de la politica de Hassan II, pero no tienen ni la mitad de talla política, previsión y capacidad de juego internacional que éste tenía. Cuando, finalizada la Marcha Verde, en una conferencia de prensa convocada por el Rey, Hassan II a la pregunta de si había tenido en cuenta la posibilidad de que hubieran muerto muchos marroquíes en la Marcha Verde, contesto: “Estimamos que la recuperación de las provincias del sur bien valía la cosecha de un año de nacimientos ». Para Rabat, invadido por trágicos temores, el sacrificio de unos cuantos militares marroquies en Perejil bien valía la pena como aviso a Aznar, al que calificaban de franquista y, más de diez anos después, siguen guardándole rencor (hace unos meses los servicios secretos marroquies pretendieron que es el padre de la hija de la ministra franco-marroqui, Rachida Dati). Al fin y al cabo, la invasión con immigrantes, el bloqueo del acuerdo de pesca en 2001 y el flujo de drogas no hicieron el efecto esperado.
En Abril de 2004, Zapatero anuncia una nueva etapa en las relaciones con Marruecos tras reunirse con Mohamed VI en su primera visita oficial al extranjero. La victoria electoral de Zapatero fue bien recibida por Marruecos. Como testimonio, la agencia de prensa oficial, MAP, publica un telegrama de felicitación transmitido por Mohamed VI à Zapatero.
A pesar de la famosa teoría del “colchón de intereses” en la que parece basarse la política exterior de Zapatero, en su zona de proximidad, la persistencia del conflicto del Sahara seguira dejando sus huellas en las relaciones bilaterales. El problema de la inmigración, las reivindicaciones sobre Ceuta y Melilla y la tension con el pais vecino siguen siendo noticia diaria:
-23 mayo 2003: Kofi Annan presenta su plan para el Sahara Occidental, en el que se contempla un periodo provisional bajo la jurisdicción marroquí, y un referéndum de autodeterminación como fase final. El Polisario y Argelia lo aceptan pero Marruecos se opone.
-Diciembre de 2004. Tras la llegada de dos pateras a las costas canarias con inmigrantes muertos de frío a bordo, las autoridades de las islas exigen a Marruecos que acabe con el tráfico de personas.
-Enero de 2005. Los Reyes de España realizan su segundo viaje de Estado a Marruecos. El país se vuelca con el Rey para escenificar la distensión con España como muestra del inicio de «una nueva etapa».
-22 junio 2003, el enviado especial de la ONU para el Sahara Occidental, James Baker, dimite. Rabat se pronuncia por la solución de la autonomía.
-Junio de 2005: Marruecos devuelve a España el día 6 un avión con políticos y periodistas que viajaban al Sáhara Occidental para comprobar la situación de los derechos humanos. Tres días después, Marruecos también prohíbe entrar en el Sáhara a una delegación catalana.
-31 enero 2006. El portavoz del gobierno marroquí de coalición, Nabil Banabdala, calificó de « inoportuna » la visita de José Luis Rodríguez Zapatero a Melilla y Ceuta.
-Febrero de 2007: Mohamed VI ratifica el acuerdo pesquero que permitirá faenar en los caladeros marroquíes a 119 barcos europeos, un centenar de ellos españoles.
-Marzo de 2007: Zapatero garantiza que España será el «mejor aliado» de Rabat en la UE durante la VIII Reunión de Alto Nivel.
La permanente reivindicación de la soberanía de Ceuta y Melilla siempre estuvo acompañada de frecuentes desplantes chulescos, el último ha sido la amenaza de abrir la mano a la inmigración ilegal, como si ésta alguna vez hubiera sido verdaderamente impedida por la gendarmería marroquí, lo mismo que el tráfico da hachís a través del Estrecho. Ya Aznar, en junio del 2000, recibio amenazas de un atentado similar a los de Kenia y Tanzania del 98, efectuadas por el nuevo sultán marroquí a Piqué en una visita a Rabat de éste, recién comenzada la legislatura, si España no modificaba su política acerca del Sáhara.
Marruecos juega magistralmente con el miedo que hace buen efecto en los gobiernos débiles. El comunicado emitido por Al Qaida el 7 de octubre de 2001 (menos de un mes tras el 11 Setiembre) hablando directamente de España, en un llamamiento internacional a “recuperar Al Andalus”, fue seguido del asesinato, el 12 de octubre de 2.002, de 202 personas en un hotel de Bali frecuentado por españoles y la desarticulación de células como el « comando dixan », los atentados de Casablanca en el que las unicas victimas extranjeras eran españoles, para terminar en la tragedia de Atocha, el 11 de marzo de 2004, que dara un giro de 180° a la política exterior española respecto al Sahara. Hechos que favoreceran la imagen que Marruecos quiere proyectar como bastión contra el terrorismo.
A pesar de que Marruecos es un fiel aliado de los enemigos de Al Qaida, Estados Unidos e Israel, nunca conocio atentados como los que sacudieron a la vecina Argelia. Con los atentados de Casablanca, Rabat quiso convertir el integrismo islámico en un enemigo común hispano-marroquí y lo consiguio con la celebración en Diciembre del mismo año de la Sexta Reunión de Alto Nivel en Marrakech sobre inmigración ilegal, soberanía territorial, agricultura, pesca, y terrorismo. Mas tarde, los servicios de propaganda marroquíes anunciarán regularmente el desmantelamiento de células terroristas que preparaban atentados para exhibirse como bastión contra el terrorismo que amenaza Europa, y España particularmente.
Durante la crisis abierta por la militante saharaui Aminatu Haidar, la prensa marroqui sacara de nuevo la historia de Fath al Andalous, anunciando la condena de 15 presuntos miembros de Fath Al Andalous precisando que uno de ellos vivía en El Aaiun. Y para que la casualidad llegue a su cima, la huelga de hambre de Haidar casi corre el riesgo de ser tapada por el anuncio del secuestro de los tres cooperantes catalanes que se encuentran actualmente en Mali.
Si el gobierno de Zapatero siempre mordio el anzuelo de la propaganda alauita, no parece ser el caso del gobierno belga cuando, en 2008, uno de sus mejores informadores árabes fue apresado por Marruecos bajo la acusación de ser el jefe de una célula terrorista que participo en los atentados de Casablanca. La Seguridad del Estado belga acaba de anunciar que realmente no habia prubas contundentes contra Andelkader Belliraj, un colaborador que permitio en el pasado, abortar un atentado en un pais cuyo nombre no se divulgo.
Todos los acontecimiento graves tienen un paralelismo evidente con la cuestion del Sahara. La crisis de Perejil se produjo cuando España iba a entrar en el Consejo de Seguridad de la ONU como miembro no permanente. Los atentados de Casablanca dos meses después y al mismo tiempo que James Baker presentaba su plan de arreglo seguido de su dimision. El caso Haidar saco de nuevo las amenazas marroquies y en el momento en que España asume la presidencia europea, Marruecos habla de indemnizacion de las tropas marroquies de Franco. Cada vez que España adquiere cierto protagonismo o un acontecimiento trascendental relacionado con el Sahara va a producirse, sucede algo. Nada es casual viniendo de Marruecos.
Por consiguiente, lo que se puede poner de manifiesto es que la seguridad de España radica en su protección contra el propio gobierno marroqui que no vacilara en el momento de defender sus intereses y, en especial, la anexión definitiva del Sahara. Su lema siempre ha sido y seguira siendo « cuanto peor, mejor ».